Belén López (Ana Belén López Ruiz, Tarragona, 1986) es una de las bailaoras más completas y apasionantes del flamenco contemporáneo. De madre cordobesa y padre sevillano, inició su andadura en la danza a una edad muy temprana a pesar de pertenecer a una familia sin tradición flamenca.
Fue una niña prodigio absoluta: con cinco años bailó en la inauguración de la calle de Barcelona dedicada a Carmen Amaya, a los siete ganó el concurso televisivo «Bravo Bravísimo» y con nueve y once años representó a España en la Feria Internacional de Turismo Inturfest en San Petersburgo. A los once inició sus estudios en el Conservatorio de Danza de Madrid, carrera que finalizó cuatro años después.
Su carrera profesional la llevó a los escenarios más exigentes del mundo: trabajó cuatro temporadas en la Arena de Verona como primera bailarina en Carmen de Franco Zeffirelli, fue primera bailarina de la Compañía El Camborio y primera figura del Corral de la Morería en Madrid. En mayo de 2004, con solo 17 años, obtuvo el Premio Nacional de Flamenco «Mario Maya», y en 2016 el Premio Desplante del Festival de Las Minas.
Como creadora, debutó al frente de su propia compañía en 2005 con Atrapados por el arte, a la que siguieron Cuando amanece, A mi manera, Tiempos —con la que inauguró el ciclo flamenco del Teatro Real de Madrid en 2022— y su más reciente Latidos, un viaje emocional del miedo a la esperanza.
Como bailaora, es una artista de zapateados extensos y desenfrenados, casi acrobáticos, con presencia, técnica y carácter, y un virtuosismo que no está exento de afecto, pasión y sentimiento. El Financial Times la comparó con Carmen Amaya, escribiendo que «ofrece danza reducida a una prodigiosa esencia de sí misma, embriagadora, maravillosa».


